domingo 22 de noviembre de 2009

Grandes momentos del cine: Intruso en la noche


Sin palabras, una de las escenas más celebradas de la noche en Sants. Este mismo film nos enseñó lo que realmente es un barrido de cámara, pero eso queda para otra ocasión.


sábado 21 de noviembre de 2009

La recomendación del lector


Hora de la vigésimo novena recomendación del lector tras la correspondiente reseña de La Propuesta, propuesta por Salva. Pese a los votos que lleva en la encuesta, la sección sigue viva. ¡Lanzadme vuestras propuestas!


La propuesta: El Caos vestido de tradición


Al grito de "¡Civilizaré estas tierras!" se adentra el Capitán Stanley en las áridas tierras australianas, propiedad del Imperio Británico. Si bien la verdad tiene un extenso libro de familia, a la zaga le va la razón, escudo de la gran mayoría de atrocidades que salpican los libros de historia. Y no es casual la rotundidad del propósito del Capitán, ni por el contexto en el que se sitúa La propuesta ni por ser precisamente la afirmación que ilustra los diferentes niveles narrativos que nos presente la opera prima de John Hillcoat.

Las normas dentro de una sociedad nacen por una necesidad que deriva en ley o tradición, primero subyugadas para tornarse subyugantes, hijas de pequeñas comunidades en busca de un vive y deja vivir alejado de la ley del más fuerte. Es ahí donde la segunda ley la impone un agente externo como caballo de Troya para instaurar la primera con la impunidad de la propiedad, obviando la idiosincrasia de los pequeños núcleos que marcan la localización exacta del "de puertas afuera".


En cuatro vertientes vemos dicho tipo de invasión dentro del film, abarcando desde el núcleo familiar al propio enfoque que del western adoptan director y guionista (Nick Cave), pasando por las pequeñas comunidades autóctonas. Sea hogar de bien o de mal, nadie acepta que le pongan los pies sobre la mesa sin permiso, mostrando La propuesta la ambigua necesidad o licidez de la imposición en cualquiera de sus vertientes donde la única verdad es la que motiva al más fuerte. Hillcoat sabía que la taquilla le daría la espalda pero prefirió montar su caballo en busca de un ecléctico ejercicio de estilo raramente aceptado por puristas.

En el mismo caos nace film, arrancando con un tiroteo que nos hace cómplices de los perdedores, a la postre asesinos, buscando sin ningún pudor desnudar los conceptos morales de protagonistas y espectador por tal de dar importancia a los actos y no a las motivaciones. Así se nos presenta la justicia, reclamando un acto tan cruel e invasivo como salvar la vida de un hermano matando a otro, recayendo en lo consanguíneo el rol de verdugo y alterando el orden intrínseco de esa minúscula comunidad llamada familia.

Ese mismo orden alterado es al que hará frente el Capitán Stanley cuando su comunidad busque que la ley se adapte a su sed de sangre, emparentando a la cruel familia Burns con el clan que habita la comisaría e imparte justicia. En ese terreno cobra sentido la atípica localización del western tan alejada de sus orígenes como los habitantes de La Propuesta de su propio hogar, mostrando el factor deshumanizante del aislamiento y las tradiciones como salvavidas o ancla para un estilo de vida mal exportado, mientras el clan Burns se refugia en las montañas con un negro. De los labios de Arthur, el hermano mayor tendremos la respuesta al caos, dividida entre los dos protagonistas: "El amor es la clave, el amor y la familia".

A esa invasión acaban negándose todos, desde el hermano que renuncia a ser verdugo, al pueblo que no admite más ley que la sangre, pasando por el capitán que a punta de pistola amenaza al pueblo o la mujer de éste que no acepta ni esa ley ni que la forma de imponerla afecte a su vida familiar. Si a una comunidad se la trata como un ente único, no se pueden descartar las reglas internas que la convierten en unidad, así es como nuestro otro protagonista, Charlie Burns, mata a su hermano cuando el trato con el Capitán Stanley ya no tiene sentido, en plena festividad familiar, cuando el único imperativo lo marca el individuo.

De esa misma manera se acerca Hillcoat al western, aceptando ciertas reglas del género pero siendo fiel a si mismo en otras, mostrando una violencia y un uso de la banda sonora poco común entre vaqueros e indios, pero mostrando el atardecer de los personajes en plena puesta de sol. Una propuesta tan atípica y libre que precisamente en lo que la hace interesante también encuentra sus pecado, siendo tan difusa y caótica como sus personajes.

viernes 20 de noviembre de 2009

La recomendación de la semana: Náufragos


Hitchcock, 1944, barco americano torpedeado por un submarino nazi y como resultado un grupo de supervivientes a la deriva en un bote con uno de sus atacantes a bordo. De paso, echádle un ojo al excelente repaso que el amigo Crowley hace de su filmografía a través de las imágenes.


jueves 19 de noviembre de 2009

Chacun son mérite: Sonido


En el cine no siempre se le da la importancia necesaria al sonido, siendo el cine un arte audiovisual que desde su nacimiento buscó un acompañamiento sonoro. Y es que aunque se le considere el hermano menor del binomio audiovisual, la importancia de la coherencia entre lo que vemos y lo que oímos es vital para la correcta comprensión e inmersión en un film.

Ya en los mismos orígenes del cine era habitual que desde la sala de proyección se simularan sonidos para representar lo que se estaba viendo en pantalla, así como las bandas sonoras se fueron adaptando para potenciar ciertos momentos dentro de un film. Pero el uso del sonido ha ido evolucionando hasta intentar ir más allá de el simple eco sonoro de lo visual, aportando algo más a las imágenes en pantalla, equilibrando la balanza e incluso estando muchas veces por encima de lo visual. De hecho es el recurso más efectivo para mostrar lo que hay fuera de plano.

Así es como la labor de los profesionales encargados del sonido ha ido ganando peso con el paso de los años, no sólo en su labor de mezclarlo con imágenes sino también en crear y plasmar en un film el mejor audio posible, sin renunciar a ampliar el significado de una escena con su trabajo.

Dentro de ese ámbito cabe diferenciar dos disciplinas habitualmente difíciles de distinguir: El montaje de sonido y el sonido. En lo que se refiere al trabajo del profesional resulta sencillo, ya que si uno crea un sonido, el otro lo monta sobre el film, pero no resulta tan fácil valorarlo durante su visionado ya que ambos trabajos se presentan, obviamente, a la par. De ahí que hayamos decidido presentar un sólo artículo para ambas disciplinas, con siete ejemplos de los que intentaremos extraer qué parte de mérito tiene cada una de las dos disciplinas en dicha escena.

Empezaremos con un ejemplo de cómo el sonido transmite una realidad aparente dentro del film, cuando realmente se está jugando con la percepción del espectador. En Días Extraños su directora, Kathryn Bigelow, nos muestra la huida de unos delincuentes por unos tejados, supuestamente perseguidos por un helicóptero. La verdad es que creemos que existe dicho helicóptero porque escuchamos sus aspas y vemos un foco en el cielo, cuando realmente se trata de un foco y un inteligente uso del sonido para ahorrar costes de producción.



Este otro ejemplo es tan actual como sencillo, reforzando lo que antes comentábamos sobre la importancia de la coherencia entre sonido e imagen. La escena corresponde a ·[REC], del que se valoró mucho su aspecto de falso documental obviando el peso del sonido dentro de esa apuesta. La escena que os proponemos está montada junto a la versión americana (Quarantine) y doblada que llegó a nuestras carteleras, de manera que el contraste os haga notar la fuerza del sonido en cuanto a credibilidad con respecto a un sonido menos acertado. No es que el sonido de la segunda sea malo, ya que encaja en el uso habitual del sonido en el cine, sino que para la original española se optó por un estilo mucho más verosímil y acorde a las imágenes.



En muchas ocasiones expresar el estado emocional de un personaje se vuelve complejo si el actor no es capaz de transmitirlo ni el diálogo tiene sentido en la escena. En Paranoid Park el director Gus Van Sant nos sumerge bajo la ducha con su protagonista donde la simple imagen muestra el conflicto interno, pero el uso del sonido amplifica la lucha del personaje consigo mismo. Poco a poco se suma al audio un rumor selvático mostrando la soledad e indefensión del protagonista frente a su culpabilidad. Tanto montaje como elección del sonido son un pleno acierto de sus responsables.



Este ejemplo tiene más que ver con el montaje de sonido que no con el sonido en sí, aunque también es importante. En él vemos como Henry entra en casa de una mujer para saltar directamente a la escena donde la vemos muerta. Obviamente el audio del asesinato es importante, pero el impacto de la escena viene por cómo el sonido está montado sobre la imagen del cadáver, sin necesidad de ver dicha escena, dejándolo a nuestra imaginación y, en cierta manera, acercándonos a la mente del protagonista obligándonos a imaginar el asesinato.



Estamos acostumbrados al uso del fuera de campo en los films de Haneke, lo que lleva normalmente al uso del sonido para mostrar lo que no vemos. En este fragmento de El video de Benny el protagonista presenta sonido e intenciones, para rematar su cometido fuera de plano. De esta manera se resta violencia visual a la escena, pero se apela a la imaginación de un espectador de nuevo forzado a imaginar lo que ocurre y irremediablemente implicado en los hechos gracias al montaje de sonido.


Tsai Ming-liang usa en El sabor de la sandía elementos importantes dentro del film para fundirlos en una misma escena. En este caso el sonido de una sandía se hermana con la masturbación a una fémina sin que realmente haya sexo de por medio, en un tiempo en que se recomienda zumo de dicha fruta para combatir la terrible sequía, la misma sequía emocional que asola a los protagonistas de la escena.



No podemos cerrar el artículo sin nombrar a uno de los grandes directores que vivió el salto al cine sonoro, Fritz Lang. M supuso la primera toma de contacto del director austriaco con la recién llegada tecnología, y no dudó en aprovechar las oportunidades que el sonido le ofrecía, siendo este un elemento de gran importancia dentro del film. En dicho film vemos el secuestro de un niña por parte de un asesino al que no vemos el rostro pero sí le escuchamos silbar una melodía. Más tarde y ya en el vídeo se nos presenta un hombre cuyo rostro desconocemos pero identificamos como el asesino por el mismo silbido, que usará repetidas veces durante el film. Ya en la segunda parte del video Lang juega con el asesino fuera del plano, marcando su presencia de nuevo con la melodía acechando a la niña, de manera similar a cómo se usaba la banda sonora en Tiburón. En el momento que la niña está a salvo, cesa el silbido y la cámara da entonces presencia al asesino, supliendo su silencio con su imagen y mostrando un hábil uso de los recursos audiovisuales.



Y hasta aquí el repaso al uso del sonido a través de diferentes escenas, mostrando la importancia de éste en un arte que, aunque naciera mudo, siempre buscó ser audiovisual. En la próxima entrega trataremos sobre el uso de la fotografía dentro del cine, más allá de la recurrida belleza de las imágenes. Un saludo.


miércoles 18 de noviembre de 2009

Grandes Bandas Sonoras: Carretera Perdida


David Bowie y su I´m Deranged para el arranque del film de Lynch.



martes 17 de noviembre de 2009

La frase de la semana: La misión


"Si la violencia es lo que cuenta, entonces no tengo fuerzas para vivir en un mundo así".


lunes 16 de noviembre de 2009

La imagen de la semana


Ya está aquí, morgueros, ya ha llegado, mi cita anual con el Maratón de cine fantástico y de terror de Sants. No será el festival de mayor renombre, pero sin duda es en el que mejor me lo paso gracias a lo variopinto de la propuesta y sobretodo al ambiente. La sala grande acojerá propuestas como Lobezno, Arrástrame al infierno o Quarantine, pero sin duda me quedo con la sala pequeña donde se proyectan joyas de un cine para el que ni debe existir letra. El menú de ésta edición se compone de El silencio de los borregos, El Justiciero de la Noche, El retorno de Martin, Aquarius, Mutant, Intruso en la Noche y Sangre! Igualmente os recomiendo pasaros por el blog del maestro de ceremonias, el gran Nacho Fiol, para ir entrando en calor.


domingo 15 de noviembre de 2009

Grandes momentos del cine: Luces de la Ciudad


Muy bien tiene que dominarse el escenario para no haberse partido la crisma unas cuantas veces. Es la magia de hacer fácil lo difícil.



sábado 14 de noviembre de 2009

La recomendación del lector


La vigésimo octava ronda de esta sección no es otra que The Proposition, propuesta por Salva. Si el 5 de Febrero tendremos en nuestras carteleras The Road, podéis ir haciendo boca con el anterior y primer film de su director, John Hillcoat. ¡Gracias a todos por vuestras recomendaciones!